Vasito de Leche: inicios parte 1

16 mayo, 2019

Vasito de Leche. Así decidimos llamarnos hace varios años cuando empezamos nuestra andadura. Desde ese tiempo la marca ha sufrido transformaciones en el proceso, pero nunca en su esencia. ¿Cómo empezó todo? Fue en septiembre de 2015, cuando cuatro profesionales de facetas complementarias pero diferentes, decidimos unir fuerzas.

En nuestros comienzos éramos 4 personas:

  • Paola García Tell: Amante de la decoración con un estrecho vínculo con la moda.
  • Alejandro Lobo: Diseñador web con el que habíamos trabajado en nuestros tiempos publicitarios.
  • Ales Santos:  Artistazo de lettering con una gran carrera profesional.
  • Álvaro González: Un servidor, amante de la creación de conceptos y proyectos.

La idea estaba clara: dar al lettering una forma diferente uniéndolo con un contenido interesante. No sólo es importante que un mensaje luzca estéticamente, si no que a nivel de contenido, signifique algo mucho más allá, al menos, para su propietario.

De ahí surgió la idea de pedir a cada uno de nuestros clientes que nos contaran su historia, en base a esta información, redactábamos varias frases (Álvaro), y la que más gustara, pintarla a mano (Ales) sobre un soporte decorativo muy exclusivo (Paola). Una vez hecho, creábamos una web donde publicar todos estos trabajos (Alejandro Lobo).

Aunque comenzamos así, pronto las cosas empezaron a cambiar. Alejandro Lobo tuvo una grave lesión de rodilla y se marchó a su ciudad natal, Valladolid, ya que necesitaba la atención completa de su familia. En ese punto, la labor de Alejandro no era determinante, ya que justo su pata era la más fácil de sustituir. 

Poco a poco empezamos a marchar y surgieron los primeros proyectos. Típicos encargos de amigos que vienen genial para engrosar el portfolio. La propia dinámica de la empresa te lleva a crear oportunidades, por lo que vimos la posibilidad de entrar en nuestra primera feria, una galería llamada «Ciento y Pico Market», que nos salió maravillosamente bien.

Justo antes del día de la feria, nuestro integrante Ales Santos se cae del barco. Es verdad que manteníamos una relación de amistad muy estrecha y, meter ahí el componente profesional, no fue la mejor idea. Por suerte, en la actualidad, ya hemos aprendido a combinar la parte profesional con la personal, y Ales nos ha dado muestras de su calidad en proyectos importantes que hemos desarrollado.

Eso sí, imaginaos una semana antes de esa feria sin cubrir esa pata de lettering, sobre todo, siendo una empresa de lettering. Ahí conocimos a Belén Temprado, otra gran artista con la que elevamos nuestro vuelo.

Esa primera feria fue fenomenal. Sobre todo, porque días antes habíamos creado nuestra cuenta de instagram @vasitodelechestudio y una de las mañanas del mercadillo, nos levantamos con 500 seguidores nuevos. Una auténtica gurú de los jabones, nos había dedicado una publicación sin nosotros saber nada. 

Sin lugar a dudas, lejos de las ventas que hicimos en esta feria y de los pedidos que surgieron, que por cierto, fueron muy buenos datos, esta publicación de Olivia fue un auténtico éxito.

A partir de aquí empezaron a surgir pedidos. No fue algo increíble desde el punto de vista que tenemos actualmente, pero en ese momento teníamos una sensación de éxito rotundo. La verdad que otros amigos empezaban con sus proyectos personales, y no tuvieron ese empujón inicial.

Lo que teníamos claro y eso sí que lo mantenemos ahora, es que la dinámica de nuestra empresa, ya estaba en marcha. Durante los siguientes meses, tuvimos que trabajar la forma de trabajar y cómo podríamos tener una fórmula justa para crear un buen equipo de trabajo. Eso ya, en el siguiente post.

botijo vasito de leche